Cestas de mimbre

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Economía, practicidad y armonía con cualquier estilo de decoración, estas son las tres ventajas principales que ofrecen las cestas de mimbre. Argumento de sobra para que se vuelvan cada día más comunes cuando se trata de decorar interiores.

Cestas de mimbre, la alternativa práctica para decorar y ordenar

Los materiales naturales como el bambú o el ratán, cobran cada vez mayor preferencia; canastos, capazos y cestas de mimbre forman parte de la decoración de interiores no solo por su aspecto estético, sino por ser un material versátil dejando de ser el clásico cesto en el que iba a parar la ropa sucia en el cuarto de baño, para convertirse en elementos decorativos de cualquier estancia en el hogar, inclusive para decorar paredes.

La maleabilidad insuperable de un regalo de la naturaleza

Entre los principales atributos por los que el mimbre se ha convertido en una de las predilecciones de diferentes culturas – sobre todo, en la época victoriana – tiene que ver con su increíble maleabilidad; es dicha característica la que permite la elaboración de piezas de mobiliario que, de manera distinta, serían imposibles de materializarse. Por ello es de resumir que las cosas que serían difíciles de alcanzar con una talla de madera, son mucho más accesibles con el mimbre.

Aunque se trata de un material bastante ligero, el mimbre goza de gran robustez, lo que implica que lejos de lo que puede presumirse por su apariencia frágil, las cestas de mimbre cuentan con una durabilidad similar a la de las maderas más utilizadas. A esto se le une el hecho de ser flexible, maleable y de cultivo respetuoso con el medio ambiente.

¿Para quienes se recomiendan las cestas de mimbre?

Esta es otra de sus ventajas, las cestas de mimbre se adaptan a cualquier espacio, especialmente aquellos etéreos inundados de blancos o habitaciones con decoración nórdica en las que se quiera enfatizar un detalle sofisticado y original.

Piezas escultóricas al menos precio:

Al momento de buscar un mueble u objeto decorativo que se convierta en el centro de un espacio, es común tener que vaciar los bolsillos para llenar los ojos, ya que la pieza clave suele ser una mesa de mármol, sillones tapizados o vitrinas de cristal; esto cambia con las cestas de mimbre puesto que representan auténticos mobiliarios que despiertan la atención ganando protagonismo, sin necesidad de gastar demasiado.

La razón de ello es que la materia prima con la que se elaboran es por tendencia, más asequible incluso comparándole con los tapizados, la forja o la propia madera, sin apartar que brindan un efecto único cuando se quiere un contrapunto bohemio en la decoración de la casa.

Estanterías con cestas de mimbre:

Otra solución versátil para mantener el orden sin renunciar a la parte estética o el buen gusto en decoración, es apostar por estanterías que incorporan cestas de mimbre, opción práctica, funcional y decorativa de organizar cualquier estancia indistintamente del estilo decorativo, con el plus de maximizar la belleza del lugar con un toque de calidez y naturalidad.

¿Por qué elegir estanterías con cestas de mimbre?

Para empezar, son sencillas de limpiar; contrario a lo que puede presumirse, las cestas de mimbre son tan fáciles de mantener como las de plástico, adicional a que, en su mayoría, recubren su interior con una tela que puede llevarse a la lavadora una vez que esté sucia, de no ser el caso, se asean con ayuda de una aspiradora o sacándoles el polvo con un plumero.

La siguiente razón por la que decantarse por ellas es su capacidad de almacenaje, una estantería con cestas de mimbre permite almacenar y agrupar ciertos objetos de pequeño tamaño, que, de otra forma, quedarían repartidos desordenadamente por los estantes del mueble.

Finalmente está lo decorativas que son, dándole mayor calidez a la estancia gracias al bonito aspecto que emanan sus fibras trenzadas combinadas en cualquier cantidad de diseños y estilos ajustables a tendencias rústicas, nórdicas, mediterráneas, minimalistas o cualquier otro al que se pretenda aportar un toque de naturalidad.

Pero las cestas de mimbre no solo son para interiores, esta clase de estantería se adapta muy bien a la decoración de jardines, terrazas o pequeños balcones, conservando su belleza y calidad siempre que no se mojen en la lluvia.